Archive | abril 2015

Hiperactividad vs Productividad

“No importa el número de cosas que hagamos, sino la intensidad de amor que pongamos en cada una”

Madre Teresa de Calcuta

A veces por productividad se entiende el hacer cada vez más cosas en menos tiempo. Es decir, cuanto más trabajo realizo en menos tiempo mejor, cuanto más (hiper)activo estoy mejor. Sin embargo, hay que matizar este concepto. Está bien ser proactivo, inquieto y
no parar, desde luego, son buenas cualidades que debemos ir mejorando, pero el detalle importante está en llevar a cabo las acciones que debemos ejecutar de manera ordenada, secuencial y con criterio. Una por vez.

“Quien mucho abarca poco aprieta”, reza un refrán popular, y es cierto, si intentamos abordar N-tareas a la vez es probable que con suerte las realicemos todas, pero la calidad (o intensidad de amor cómo dice Madre Teresa) no será la misma que, si por el contrario, las ejecutamos una por vez, poniendo el máximo foco en cada una de ellas por separado.

Dicen que las mujeres sí pueden realizar dos o más cosas a la vez, y sin embargo, los hombres somos más limitados en este sentido, bien, habrá que ver estudios al respecto, pero estoy convencido que incluso las mujeres llevarán a cabo peor sus tareas si las realizan todas a la vez.

Vaciar la mente

David Allen, autor de la metodología de productividad personal GTD “Getting Things Done”, propone vaciar la mente del resto de tareas, pensamientos, recuerdos, cuando estemos afrontando la acción actual, de este, modo toda nuestra energía, nuestra creatividad, nuestra inspiración, va enfocada a esta acción.

En su libro “Focus” Daniel Goleman basa su teoría precisamente en este punto, en poner el foco, la atención, nuestra máxima concentración en la tarea que tenemos entre manos.

No sin dirección

En su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente eficiente” Stephen Covey propone una
metáfora que me pareció altamente ilustrativa. Un hombre en una selva intenta escapar de la maleza con una machete, cortando y cortando sin parar para encontrar el camino a
la civilización. Su esfuerzo es encomiable, sin embargo, sugiere Covey, es fundamental, pararse y tener una visión “desde arriba”, ver si realmente estamos avanzando en el sentido correcto. Tal vez al tener una perspectiva nueva el hombre viera que a base de machetazos se adentró selva adentro cuando tenía la civilización a escasos metros pero en sentido contrario.

Por tanto, y concluyendo, está bien realizar numerosas tareas y acciones, pero de manera ordenada, una por una, poniendo el máximo de energía en cada una de ellas, y revisando continuamente que sean tareas que vayan de acorde a nuestros objetivos. De este modo, nuestra productividad mejorará considerablemente.

Sebastián Revuelta – sebastianrevuelta@gmail.com

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