Silencio, meditación y productividad

Recientemente he tenido la oportunidad de realizar un curso sobre Mindfulness.
Mindfulness, cómo hemos comentado en otras ocasiones, se puede traducir como atención plena y de manera consciente en el momento presente sin emitir juicio alguno.
Me gustó ver cómo los primeros temas de este curso abordaban la meditación como un elemento base fundamental para poder “vivir bien” el mindfulness.
Pero, ¿Qué es la meditación?
La meditación básicamente es buscar un momento en el día en el que poder silenciar la mente del “ruido” para introducirse en el rico mundo interior que todos tenemos.
Y, esto, cómo se hace, se podrán preguntar. Los pasos que recomiendan son:
* Buscar una postura cómoda (normalmente sentado con la espalda erguida)
* Cerrar los ojos
* Empezar sintiendo nuestra respiración.
* Dejar marchar todos los pensamientos e ideas que nos vengan para poco a poco entrar en un estado de contemplación y consciencia.
Me detengo en este último punto. La mente normalmente es un hervidero de pensamientos, ideas, algunas más intensos que otros, algunos nos llevan, incluso, a sentir emociones (tristeza, alegría, preocupación…).
Lo que se propone en la meditación es dejar marchar estos pensamientos de manera amable, “abrazar” el pensamiento cuando llega y dejarlo marchar. Al igual que una nube en el cielo, viene, llega a dónde estamos y luego sigue su rumbo.
Al principio notaremos que tendremos que abrazar muchos pensamientos, pues, es muy difícil, dejar la mente en un estado de no pensamiento durante varios minutos, pero con la práctica se consigue.
Al autor le gusta decir que la meditación trata de sumergir la mente en un mar de calma, serenidad, paz y dejar a un lado el ruido continuo al que está sometida.
* Cómo último paso, y tras unos minutos, en este estado de contemplación, se sugiere poder leer algún texto, que vaya acorde a nuestros valores.
Esto me pareció muy interesante, pues, me percaté que algunos textos que, en otras ocasiones, ya no me emocionaban, ahora me parecían nuevos, o al menos, descubría en ellos aspectos novedosos.
¿Qué se obtiene con la meditación?
Pablo D’Ors, en su libro “Biografía del silencio”, comenta que algunos de los frutos de la meditación son: paz, calma, serenidad, humildad, mayor consciencia, mayor atención a las necesidades de los demás, amor a la naturaleza, y podría seguir con una amplia lista.
A este respecto me pareció muy interesante un texto de Chiara Lubich que decía: “…la prisa, la agitación no tienen nada que ver con la generosidad, es más son la muerte de la paz interior, de la caridad y (el gozo) de la justicia…”
Por tanto, parece evidente, que meditar nos prepara para vivir con una actitud de paz interior que se refleja en los actos que voy haciendo.
Chiara Lubich prosigue en ese texto: “…Construida la paz dentro de mi, tengo que llevar la paz a los demás”.
¿Ayuda a la productividad?
Pero ¿El silencio, la meditación ayudan a la productividad, a la eficiencia personal? Desde luego.
Por un lado, si la meditación nos hace estar más consciente, más centrado en el momento presente, haré mejor mis tareas, sean del ámbito que sean.
De hecho, al vivir bien el mindfulness, soy más consciente de qué cuando como, como, cuando camino, camino, cuando trabajo, trabajo. Creo que en cierto modo, se disfruta más de la vida, se saborea más.
Por tanto, si soy más conscientes de las tareas que hago y las hago con mayor atención, las haré de manera más eficiente, seré más productivo.
Y esto lo podemos llevar perfectamente al ámbito de las relaciones personales. En el curso comentaban, cuando hables con una persona, imagínate que tienes un foco que ilumina a la otra persona, es como un truco para estar al 100% en la conversación. Y si nos viene una idea o pensamiento mientras hablamos, lo abrazamos y lo dejamos marchar…para seguir en la conversación.
Esto trae que nuestra capacidad de escucha mejore, nuestro interlocutor se sienta acogido, sin juicios y, por tanto, la colaboración que tengamos con él mejorará, seremos mejores compañeros, más eficientes.
Sebastián Revuelta
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About Sebas Revuelta

Ingeniero informático por la Universidad Autónoma de Madrid. Argentino de nacimiento, español de sentimiento. Amante del pensamiento lógico y matemático, fue ajedrecista en su juventud, ahora, consultor informático en compañias de seguridad y calidad del software. Apasionado del deporte y de los valores que se pueden transmitir a través de él (ver su blog lavidaescomoeldeporte.com). Corredor de maratones (lleva ya 6), aspira a bajar de 3 horas algún día y que sus hijos (lleva ya 3) vean que con esfuerzo las metas se consiguen. Espíritu de mejora continua que le lleva a explorar conceptos y herramientas de productividad personal para ser cada día un poquito más eficiente en sus tareas profesionales y personales. Le encanta leer blogs de expertos en productividad y seguir a autores cómo Tim Ferris, Graham Alcott, Leo Babauta o Stephen Covey.

2 responses to “Silencio, meditación y productividad”

  1. José Maria says :

    Gracias!
    comparto plenamente
    José Mari

    Me gusta

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