Archive | octubre 2018

¿Pasamos demasiado tiempo en el móvil?

El otro día me sorprendió leer (desde mi móvil) que pasamos más de 2 horas al día mirando el móvil. Me dije a mi mismo no puede ser, la vida no transcurre en las pantallas, transcurre fuera de ellas, con los amigos, con la familia, con la naturaleza.

También me pareció interesante un vídeo (también visto desde mi móvil) sobre ¿Cómo usamos el móvil delante de nuestros hijos?

En este estudio personal sobre el uso del móvil leí un artículo de un ingeniero español (con el que me vi identificado) que comentaba que varias noches se sorprendía no hablando con su mujer, sino que cada uno se concentraba en sus respectivos celulares y, cansado de esta situación, fue por lo que decidió desarrollar una aplicación para controlar cuanto tiempo al día pasaba delante del móvil.
Investigando descubrí una más sencilla llamada Checky que te dice cuantas veces
al día consultamos nuestro dispositivo, la media, es de ¡150 veces al día!
Existen alternativas interesantes, se pueden ver algunas en este artículo.

Desde hace un tiempo he decidido predicar con el ejemplo y para no mirar tanto el móvil, he tomado algunas decisiones cómo:

  • Instalar la aplicación Checky para controlar el número de veces que miro el móvil (no quiero superar las 50).
  • Silenciar y desactivar notificaciones de ¡todos los grupos de Whatsapp! (Si algo urgente, un grupo no es el medio más idóneo).
  • Dejar el móvil en la entrada de casa con el volumen a tope, eso sí, por si me llaman o mandan un mensaje privado.
  • Recuperar la técnica pomodoro, por ejemplo, con webs cómo tomato-timer.com

Desde entonces he constatado que mi productividad es mejor y el tiempo que paso en casa es de más calidad. Tiempo de calidad 😉

Sebas Revuelta

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Productividad con mente abierta

Se dice que una persona productiva es aquella que consigue cumplir sus objetivos de manera eficiente y con una utilización óptima de su tiempo. Para conseguirlo los hábitos productivos son un buen camino para ello.
Ejemplos conocemos ya varios:
El hábito de empezar nuestra jornada con la tarea más difícil o que menos nos gusta del día (“Cómete el sapo primero”)
El hábito de no mirar continuamente el correo electrónico.
El hábito de no estar revisando continuamente las redes sociales.
El hábito de poner el foco 100% en lo que estamos haciendo.
El hábito de revisar continuamente nuestras metas y objetivos para ver que no nos desviamos o caemos en hacer tareas que no aportan.
Hay numerosos hábitos que podemos ir adquiriendo para cada día acercarnos más a nuestras metas.

Pero claro, aquí surge un tema muy interesante. ¿Qué ocurre con los imprevistos? ¿Cómo manejarlos? Es conocida la frase:

“Los cambios son la única constante de la vida”

Por tanto, parece que adaptarse a un entorno cambiante se antoja fundamental para no morir en el intento.
Mi propia experiencia me dice que el intentar llevar una filosofía de vida basada en la productividad personal nos hace “seres” eficientes pero se corre el riesgo de convertirnos en “seres” menos sociales, más rígidos, con menos flexibilidad para los imprevistos o simplemente para escuchar las necesidades de los demás.

¿Y cómo se puede hacer para poder tener esa flexibilidad, esa apertura de mente que nos haga ver más allá de nuestros objetivos?
He constatado que realizar meditación por la mañana, nos permite vivir en un estado de calma, de menos stress que nos hace tener una apertura de mente (open mind) hacia las situaciones imprevistas que nos puedan ir surgiendo a lo largo del día.
No llenar nuestra agenda al 100% también veo que es un buen ejercicio. Muchas veces nos frustramos porque no hemos conseguido llevar a cabo todas las tareas que habíamos establecido para la jornada y eso nos hace vivir con más stress y enfado interior. Mi recomendación aquí es dejar huecos en la agenda, de esta manera podremos acoger, abrazar el imprevisto que siempre llega.
Tener empatía con los demás nos hace estar más abiertos a las necesidades de los demás. Sthepen Covey, autor del libro 7 hábitos de la gente altamente eficiente, nos dice:

“Cuando muestras profunda empatía hacia otros, tu energía defensiva baja y es reemplazada por energía positiva. Así es como puedes conseguir mayor creatividad resolviendo problemas.”

¿Qué beneficios nos trae la flexibilidad? Aquí enumero algunos:

  • Nos hacer vivir con más calma y paz.
  • Nos hace estar más receptivos a las necesidades de los demás.
  • Mejora nuestra creatividad.
  • Nos hace más felices.

Conclusión
Tener hábitos productivos es el mejor camino para conseguir nuestras metas, pero tener una mente abierta capaz de afrontar de manera flexible los cambios nos hará vivir más tranquilos, más atentos a los demás, más felices.
¡Suerte!

Sebas Revuelta