Archive | enero 2019

5 formas de empezar el día (y el año) de una manera productiva

Al empezar el año nos marcamos objetivos con la ilusión de cumplirlos. En la consecución de nuestros logros son fundamentales los hábitos y rutinas que nos impulsen de manera productiva y positiva hacia la meta.

Hoy quiero sugerir algunas rutinas para empezar el día de manera más productiva y que en mi experiencia he constatado que son realmente de ayuda. Aunque siendo honestos he de decir que no consigo cumplir con todos los puntos. Estoy en camino.

1. No mirar el móvil nada más levantarse

En el mundo hiperconectado en el que vivimos, estamos recibiendo de manera continua información, notificaciones, mensajes, emails, llamadas, es un bombardeo digital en toda regla.

Por esto es casi instintivo levantarse y mirar el móvil, pues, han pasado unas horas y ¡cuanta información por leer! Mi experiencia me dice que empezar el día leyendo todos los mensajes condiciona nuestro día, ya nos ponemos en estado de ocupación mental y ¡el día no ha hecho más que empezar!

2. Ejercicio

Con hacer ejercicio no me refiero a salir y correr 10 kilómetros todos los días (que sí se puede, genial), me refiero a hacer unos pequeños estiramientos o ejercicios de fortalecimiento. Unos 5-10 minutos podrían ser suficientes.

El ejercicio nos activa muscularmente y nos hace empezar el día con más vitalidad.

3. Meditación

En artículos anteriores comentamos que la meditación es el primer paso que recomiendan los expertos para vivir más centrado en el presente.

Con dos minutos es suficiente, doy fe de ello, quien pueda hacer más tiempo, adelante. Los beneficios son claros: mayor paz y calma para afrontar el día y mayor foco en el momento presente.

4. Desayunar bien

“Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”. Es un dicho sobre cómo deben ser nuestras comidas a lo largo del día y con el que estoy de acuerdo.

Empezar el día desayunando bien es una manera fundamental para empezar con energía. Por desayunar bien me refiero a tomar un desayuno equilibrado en el que podamos incluir algo de carbohidratos (avena, quinoa, tostadas…), algo de fruta y algo de proteínas (huevo, pollo, pavo…)

Tengo amigos a los que no les “entra” nada de comida al levantarse, en estos casos yo diría que no hace falta forzar, pero es sí a media mañana o cuando entre el hambre recomiendo algo sano que nos de energía para ser productivos como frutos secos (nueces, almendras, cacahuetes…) o fruta (tal vez más práctico frutas que sean fáciles de pelar sin mancharse, pues estaremos seguramente, en el trabajo: plátanos, manzanas, higos secos…)

5. Planificar el día y empezar con lo más importante

Hacer un planning del día ayuda a no ir improvisando. Este planning debe ser los más realista posible (y lo menos optimista posible, pues, la experiencia me dice que se cumple la mitad de lo programado de manera optimista).

Una vez planificado el día, mi humilde recomendación es empezar con la tarea más importante, no la que más nos gusta o la que más rápido nos podemos quitar, sino aquella que realmente aporte más valor para nosotros y para los que nos rodean. Tener el punto importante del día ya cumplido a medio día, nos hace afrontar el resto de la jornada con más calma.

Espero estos puntos puedan serte útiles. ¡Te deseo un feliz y producto 2019!

Sebas Revuelta